martes, 9 de agosto de 2011

Vision personal: coaching diferente de corriente NoCoaching

 A diferencia del coaching coercitivo, el coaching del dominio personal comienza por abordarlo como una disciplina, una serie de prácticas y principios que se deben aplicar para ser útiles. Una forma más sutil de una visión disminuida consiste en “concentrarse en los medios y no en el resultado”. Muchos ejecutivos, por ejemplo, escogen “gran participación en el mercado” como parte de su visión. ¿Pero por qué? “Porque quiero que nuestra compañía sea rentable”. Para este tipo de coaching, tenemos metas y objetivos, pero éstos no son visiones. Cuando les preguntan qué desean, muchos adultos hablan de aquello de lo que quieren liberarse. Quieren vivir en un vecindario mejor, o no preocuparse por la delincuencia, o que sus hijos estudien en la universidad. Así como alguien llega a dominar un arte mediante la práctica continua, los siguientes principios y prácticas sientan las bases para expandir continuamente el dominio personal.
La vision personal nace por dentro. Pero la mayoría de los adultos tienen poco sentido de una visión real. Aunque todas las metas son legítimas, el lema del taller es que la de fidelidad a un propósito tiene la mayor significación intrínseca, eje principal que lo diferencia de otras corrientes y teorías entre las que se encuentra el NoCoaching. Todas las demás son medios para un fin, medios que podrían cambiar en ciertas circunstancias. Constituyen el subproducto de una vida entera de adaptación, de afrontar contratiempos, de autoconocimiento, de resolver problemas. Como dijo un adolescente que participaba en uno de nuestros programas: “No deberíamos llamarlos adultos ¨ sino ¨ adulterados ¨.
Cabe aclarar, es solo una visión; pues existen otras corrientes como la de NoCoaching.
Esto demuestra que los adultos son personas que quieren un trabajo mejor, es decir liberarse del trabajo aburrido que tienen. Esas letanías de “visiones negativas” son un triste lugar común, aun entre gente de mucho éxito. La capacidad para concentrarse en metas intrínsecas relevantes, no sólo metas secundarias, es una piedra angular del dominio personal.